RE-latos de Basi
- 17 mar 2017
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JURO POR DIOS
Maldito el día que me prescribieron haloperidol,.
Me dejaba “K.O.”,” down”, hecho una piltrafa, anonadado, con mis sentidos ralentizados, hecho un verdadero trapo, tirado en la cama o en el sofá dormitando todo el día, como un vegetal: dormir, comer, fumar y poco más. Así fue mi existencia en aquel tiempo y durante ese tiempo que me pareció una eternidad. Pero era lo mejor para mi esquizofrenia; un antipsicótico bastante fuerte.
Antes de ir al psiquiatra me lo pensé mucho, pues no aguantaba más ese estado de postración y de vacío en que se había convertido mi vida últimamente. No aguantaba más: noches sin apenas cerrar los párpados, comeduras de tarro sobre qué hacía yo en este mundo, cual eran mis metas, qué esperaba de mi pobre existencia. No tenía ganas de ver a mis amigos, ni de estudiar, ni de salir a la calle, ni de levantarme por las mañanas para afrontar el nuevo día que se perfilaba al amanecer, ni de comer. Sólo me apetecía regodearme en mis tristes pensamientos, estar tumbado en la cama escuchando a mis cantautores de cabecera, pues también estaba melancólico, y con mucho esfuerzo, pues no me centraba, leer a Kafka—pues su “metamorfosis” me hizo reflexionar, en esos momentos, que yo no era el ser más incomprendido del Universo,--y a Camus—ya que yo también era un antisocial como su “extranjero”, al que la realidad le resulta absurda e inabordable--
Ese estadio de mi vida duró un largo invierno, ya que en primavera bufé como un bizcocho al que se le echa levadura. Veía la vida de otro color, me apetecía sentir el calor del sol en mi rostro cuando salía a pasear, la brisa en mi cara, el frescor de la mañana, la lluvia de abril en mi pelo. Disfrutaba en las conversaciones con mis amigos, con mis clases en la facultad, con mis pelis en el cine; incluso dejé que el amor por una chica me embriagara nada más despertarme por las mañanas y esa sensación me acompañara todo el día.
Así que se puede decir, que espero, que solamente un vez tomé haloperidol y, por Dios, que nunca jamás volveré a tomarlo.
















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