SOBRE EL PLACER DE LA RESPONSABILIDAD (1)
- 2 abr 2017
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Esto es un alegato por la responsabilidad, como medio, como actitud y solución a “ser” en esta sociedad.
Mal traída y utilizada palabra. Cuando y porqué paso de ser algo deseable, que da sentido a los propios actos; a ser un peso, a ser-estar restringida a su aspecto legal; dejando a un lado su ámbito dentro de la moral y la ética, pasando a ser un sinónimo de “carga” legal; civil o penal.
Alego al significado que da a tu posición u opinión, a tus actos y forma de relacionarte con los otros. Al significado que da a los distintos aspectos de tu vida, en los distintos ámbitos de relación, en las distintas mini sociedades en las que te desarrollas como persona (la social, la laboral o familiar). Incluso para contigo mismo.
Alego a su significado de tomar decisiones de manera consciente, asumir las consecuencias de estas y responder ante ellas. Sí, y también a la responsabilidad de equivocarte y la posibilidad que te abre de aprender y seguir. Pero más aún, o al menos con más fuerza e ilusión, cuándo sumas, contribuyes y mejoras con esas decisiones a ti o tu entorno.
Alego a la responsabilidad como derecho de ejercer mi vida, en todos sus ámbitos, según los criterios que, a través de la reflexión, la experiencia y el aprendizaje he adquirido. Y no por protocolos, hábitos o costumbres sociales. Y sí, quiero ejercer ese derecho, desde el compromiso de entrenarlo. Incluso, quitándole la importancia al resultado de esos actos responsables, aunque no sumen con otros, aunque por ser pequeños e insignificantes en un mar de actos estereotipados, haya quien diga que “no sirven”.
Alego a la importancia de los actos responsables, que no sume en sentido de una sociedad individualista y que no confía en la fuerza de su propia convicción, aunque solo quede en eso en EL PLACER DE PODER EJERCER MI PROPIA RESPONSABILIDAD.
















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